sábado, enero 21, 2006

¿En que te convertirías para destruir a la humanidad?

- Ordenador.

- ¿Para qué? ¿Crear una guerra de comunicaciones?

- No. Me colgaría constantemente hasta que la gente se desesperase y acabase histérica. No podrían aguantar mucho tiempo así.

miércoles, enero 18, 2006

Sería la solución a muchos problemas

- Venga hombre... ¿como puedes decir eso? En realidad sabes que sería inviable.

- Siempre así de negativo. ¿Por qué? Utiliza la cabeza. La anarkía es la descomposición de las normas y la puerta hacia la libertad. La no existencia de sesgos que minen tu visión real de la vida. Poder pensar como quieras... como desees...

- Seamos realistas. La anarkía es un estado utópico pero, suponiendo que llegamos a un punto donde pudiese existir de forma completa...

- Eso sería una victoria.

- Si, si. Una victoria. Pero si consiguiesemos llegar a ese punto, la no existencia de normas enojaría a unos cuantos. No tienen por qué ser muchos. Tan solo, los suficientes como para que se supiese que existe un núcleo de disconformidad.

- De acuerdo, pero esos serían la minoría inadaptada. No tardarían mucho en extinguirse.

- Eso sería correcto si las leyes de la evolución hubiesen seguido un curso normal. Pero la tecnología ha hecho que incluso los mas inadaptados sobreviviesen. Pero, antes de llegar a su extinción... ¿no crees que habría al menos un pequeño número de personas, en ese reducido grupo, que se encargarían de velar por su propia seguridad? ¿por luchar contra aquellos que atentan contra sus ideas, a pesar de ser minoritarios?

- Puede ser. Pero tú lo has dicho. Al ser un número reducido no podrían subsistir mucho tiempo...

- Nunca te fies de la palabra tiempo. Una creación del hombre para definir el movimiento fisico indefinido y los horarios laborales. ¿Cuanto es mucho tiempo? ¿Dias? ¿Semanas?

- No sé... quizás unos meses...

- ¿Y no crees que serían más que suficientes unos días para que el rumor de que un pequeño grupo de defensores están luchando por volver a restablecer el orden, convirtiendo así un pequeño grupo en una entidad con una serie de normas y valores y su propio pequeño ejercito, al cual se unirían todos aquellos defensores (muchos, por cierto) de la propiedad privada?

- ... en ocasiones me sacas de mis casillas.

lunes, enero 16, 2006

deberías callarte

- No. Lo que debería hacer es dejar de escucharte.

- ¿Por qué?; ¿Por mis verdades?; ¿Por mi eterna lucha contra la tiranía?; ¿Por ofrecer ayuda a quién la necesita y no la pide?

- No. Simplemente porque vas borracho y estás empezando a molestar a la gente.

- ¿Como puedes decir que voy borracho?; ¿Voy haciendo eses?; ¿Voy tropezando contra todo?; ¿Voy vendiendo mi palabra por unos tragos?

- No. Pero ahora me toca a mí. ¿Sabes cuanto rato hace que estás discutiendo contra tu propio reflejo en mitad de la avenida?

- No.

viernes, enero 06, 2006

¿Por que?

- No lo sé. Simplemente no los aguanto. Lo habria hecho si ahora mismo fuesen unas cuantas décadas antes, pero ahora me resulta insoportable ver que van de algo que no pueden ser.

- Bueno, el mundo funciona asi. Los pseudoprofesionales son los que animan el intrusismo.

- Pues debería estar prohibido. Es como si me enseñasen a poner vacunas y monto una consulta para hacer liposucciones, ya que si sé poner vacunas, también sabré hacer liposucciones.

- ¿Eso no se ha hecho ya antes?

- Bueno, da igual. Me refiero a que todos esos deberían ser controlados y testeados por un inspector de calidad y éste decidir si pueden serlo o no.

- Tío, son hippies modernos. ¿Qué mas te da?

- Tú lo has dicho. Son modernos. Ojalá volviesen los más clásicos.

martes, enero 03, 2006

fue por una broma

- pues no le veo la gracia.

- Hay bromas que simplemente tienen una gracia concreta. Especial, que nadie más la puede entender, salvo los implicados. ¿Jamás te ha pasado algo asi?

- ¿Bromas sin gracia? No.

- No me refiero a bromas sin gracia. Me refiero a bromas cuya gracia se explica con la presencia en ese momento y en ese lugar. No me digas que jamás has contado algo que sonaba aburrido, pero en el momento en que sucedió te hizo mucha gracia.

- Mira, yo lo único que recuerdo es que cuando cuento algo gracioso, la gente se rie. Y cuando la gente no se rie es que es gilipollas...

- ¿Eso es gracioso? No tiene nada de gracioso.

- ¿Ves? Tú también eres uno de ellos.